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Onda Salud - Síndrome postvacacional - El Ronquido y sus consecuencias

Volvemos en nuestra 11 temporada hablando de salud, como venimos haciendo desde septiembre de 2007.

Después de las vacaciones se produce un trastorno que no está bien definido en el Libro de las Enfermedades.

El síndrome postvacacional, se puede definir como el estado que se produce en el trabajador al fracasar el proceso de adaptación entre un periodo de vacaciones y de ocio con la vuelta a la vida activa, produciendo molestias que nos hacen responder a nuestras actividades rutinarias con un menor rendimiento. No es una patología como tal, sino un “trastorno adaptativo”. La persona que lo sufre tiene una sintomatología similar al estrés.

Sus síntomas pueden variar de tipología e intensidad según sea la persona, su entorno y sus responsabilidades u obligaciones, pero por lo general el síndrome postvacacional se caracteriza por un cuadro de características comunes al estrés y/o la ansiedad, tales como:

• Bajo estado de ánimo.

• Decaimiento.

• Apatía.

• Ansiedad.

• Falta de energía.

• Sensación de hastío.

• Percepción de no ser capaz de adaptarse de nuevo al entorno laboral.

Cualquier cuadro de estrés disminuye considerablemente la calidad de vida y el rendimiento de quien lo padece. Sin embargo, el síndrome postvacacional no suele durar más de 2 ó 3 de semanas.

Lo mejor para combatir el síndrome postvacacional es prevenirlo para evitar su aparición. Para ello, pueden llevarse a cabo algunas conductas como:

• Lo más importante es reservar unos días al final de nuestras vacaciones para nuestra adaptación y programar el regreso a casa de forma anticipada y relajada.

• No volver de las vacaciones justo el día anterior a la vuelta al trabajo, sino varios días antes. Esto nos permite prepararnos física y mentalmente para el retorno a la actividad laboral.

• También es recomendable reanudar las actividades extralaborales para adaptarlas lo antes posible a la rutina típica del periodo laboral y hacer ejercicio físico para mantenerse activo durante las vacaciones.

• Adaptar los horarios a los habituales de forma suave y progresiva. Por ejemplo: podemos ir adelantando poco a poco la hora de acostarnos y levantarnos una semana antes del regreso al trabajo, para que después la incorporación laboral no nos cueste tanto.

• No acometer nuestras actividades habituales de forma brusca e intensa, sino dándonos tiempo para adaptarnos a la nueva situación y programarlas a lo largo del día en función del nivel de energía y humor que tengamos.

• Aunque no sea algo directamente relacionado con el síndrome postvacacional, mantener una buena alimentación y unos hábitos saludables durante las vacaciones también puede ayudar.

• Tomarse con calma la vuelta a la rutina también es un factor clave. Se debe evitar, en la medida de lo posible, el estrés en el trabajo.

Para superar las molestias derivadas de una mala adaptación al cambio de vida que supone el regreso de las vacaciones, también podemos seguir seguir algunas pautas:

• Empezar de manera gradual con la intensidad del trabajo, intentando acometer primero, si es posible, aquellas tareas que nos resulten más gratas.

• No llevarse trabajo a casa.

• Aprovechar los tiempos de descanso para realizar alguna actividad agradable, para las relaciones sociales o familiares.

• Dormir adecuadamente y mantener horarios regulares tanto en las rutinas diarias como en las horas de acostarse y levantarse.

• Practicar la relajación de forma regular para ayudarnos a eliminar pensamientos catastrofistas o ideas irracionales que puedan darnos ansiedad.

En definitiva, lo más importante es hacer que el cambio de las vacaciones al trabajo sea lo menos brusco posible y afrontar con actitud positiva la vuelta a la rutina para ayudarnos a combatir la desmotivación que supone “la vuelta a la realidad” después de las vacaciones.

El Odontólogo de Clínicas EUGNATHOS, Don Pedro Mayoral nos habla sobre el Ronquido.

Roncar es una actividad muy normal. A nivel mundial, aproximadamente un 45% de la población ronca ocasionalmente, mientras que un 25% lo hacen de manera habitual. En el espectro local la unidad del sueño de la Fundación Jiménez Díaz estima que actualmente la mitad de la población adulta masculina y un cuarto de la femenina ronca.

¿A qué se deben los ronquidos?

Al dormir los músculos de la garganta y tráquea se relajan. Si te encuentras boca arriba, tanto la mandíbula como la lengua (que pierde su tonicidad normal mientras descansas) se deslizan más atrás que de costumbre obstruyendo el pasaje de aire de las fosas en la garganta. Esto dificulta la entrada y salida de aire de los pulmones, obligando al individuo a respirar por la boca.

La explicación científica sería que el aire se ve obligado a pasar por una abertura más estrecha, lo que genera una vibración en el velo y la úvula (tipos de tejidos) del paladar, fabricando un leve sonido gangoso. Sin embargo, este aumenta a medida que la boca se seca con el paso del aire, y las vibraciones se potencian. Esto puede resultar extremadamente molesto para quienes conviven con la persona que ronca, especialmente si tienen un sueño ligero.

Las deformaciones del tabique nasal, que es la estructura que separa las fosas nasales, así como en los huesos de la cara en general también pueden afectar la respiración. La congestión, los pólipos nasales y la hinchazón del velo o la úvula también pueden llevar a ello.

En ocasiones el ronquido es un síntoma de un trastorno de sueño conocido como apnea del sueño, donde la persona deja de respirar total o parcialmente por más de 10 segundos mientras duerme. El resoplido o ronquido suele ocurrir luego de cada episodio.

Es muy importante el diagnóstico multidisciplinar de todos los especialistas del sueño que están involucrados. Se hace una historia clínica de cada paciente, estudio radiográfico 2D o 3D para la evaluación por imagen de las vías aéreas, test de somnolencia diurna de Epworth, y estudio del sueño donde se registran los niveles de actividad del paciente durante el sueño teniendo en cuenta: el flujo respiratorio oro-nasal, la frecuencia e intensidad del ronquido, la actividad muscular respiratoria, la frecuencia cardíaca y la saturación de oxígeno en la sangre. Siempre contamos con el diagnóstico del médico del sueño.  

Eugenio Ribero nuestro especialista en arte y salud nos trae información de gran interés la medicina gráfica, su historia, personajes y motivaciones. Hace ya años que el mundo anglo-sajón descubrió la utilidad de cómics, novelas gráficas y dibujos en la sanidad y la salud. Lo llaman Graphic Medicine y el término engloba material útil como herramienta de información para el paciente y para el sanitario, valioso en la docencia y apropiado para la simple reflexión. Su potencial es infinito y su fortaleza yace en la manera en que humaniza la enfermedad. La Doctora Mónica Lalanda, coordinadora de la página www.medicinagrafica.com se presenta así, “Hay dos cosas que recuerdo desde niña, haber querido ser médico y que se me diera bien el dibujo y aunque aparentemente distantes, han ido siempre juntas. La imagen ha sido mi gran aliada, una valiosa herramienta para el estudio y también una fuente de popularidad infantil (hacer caricaturas de profes está muy bien visto). Y antes de que el visual thinking y el sketch noting tuvieran nombre y gustaran, ….¡yo lo hacía a escondidas para estudiar!. Nos habla sobre los dibujos de algunos artistas que tratan el tema de los sueños y cómo se relacionan con la salud.





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